La aceituna florece en primavera y el fruto comienza a formarse para ir madurando, pasando del color verde al negro, desde el verano hasta el final de otoño principio de invierno en que tiene lugar la recogida.

La recogida de la aceituna puede realizarse a mano (ordeño), mediante "vareo " (golpeando el árbol con varas largas y flexibles para que las aceitunas vayan cayendo sobre las lonas preparadas al pie de los árboles o por medios mecánicos de vibración.

Las aceitunas recolectadas se transportan a la almazara (molino) para su molienda. Es importante que aquellas que se recogen del suelo (que deben transportarse de forma separada) con ayuda de redes estén lo más exentas posible de piedras, tierra e impurezas para evitar roturas de la piel durante el transporte, que originan el comienzo de las fermentaciones.

Al llegar a la almazara, se debe evitar amontonar las aceitunas en altura para evitar el calentamiento y la fermentación. Para obtener un aceite de calidad, la aceituna debe procesarse en las 24h siguientes a su recogida.
En el caso de la aceituna la recpción debe ser especialmente cuidadosa, pues es la parte principal de nuestro proceso. El oleicultor debe entregar la aceituna de forma rápida y limpia y no debe mezclar calidades diferentes.

Debemos cuidar la correcta separación de los residuos que se producen en el aventado, en el despalillado y en el lavado, separando los residuos sólidos de los líquidos (vertidos), y gestionándolos correctamente.