La temperatura de cata del aceite de oliva es de 28°C. Es
la temperatura que permite la volatilidad de los compuestos
aromáticos en un líquido denso y graso. Para el aceite de oliva
se llevan a cabo las mismas fases analíticas que en la cata de otros
productos líquidos como, por ejemplo, el vino: se pone cada muestra
en un copa diferente, se tapa, se huele y se degusta. Entre cada
cata de aceite, para quitar el gusto de la muestra anterior, se come
una rodaja de manzana y se bebe un sorbo de agua. |